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viernes, 09 de noviembre de 2018cermi.es semanal Nº 322

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"3,8 millones de personas con discapacidad,
más de 8.000 asociaciones luchando por sus derechos"

Entrevista

Isabel Martínez Lozano, comisionada para Universidad, Juventud y Planes Especiales de Fundación ONCE

“El potencial de la Universidad para el cambio social hacia una sociedad inclusiva es muy importante”

09/11/2018

Redacción - Imágenes: Jorge Villa

El IV Congreso Internacional ‘Universidad y Discapacidad’, que se celebra el 15 y el 16 de noviembre en Madrid, reúne a más de 350 participantes de 20 países, que escucharán casi 80 comunicaciones de alto nivel científico. Esta cita se ha convertido en un acontecimiento internacional decisivo cuando se trata de hablar de universidad inclusiva, de educación para todos. Y es que la Universidad no es solo formación, como asegura Isabel Martínez, es uno de los actores más relevantes para el cambio social. La Universidad es también trabajo, investigación y evolución social.

Isabel Martínez Lozano, comisionada para Universidad, Juventud y Planes Especiales de Fundación ONCEDespués de tres ediciones del Congreso Internacional ‘Universidad y Discapacidad’, ¿cómo definiría esta cita y qué cree que ha logrado?
 
Es un congreso que nació con vocación de convertirse en una referencia nacional e internacional de debate sobre la inclusión universitaria, sobre las políticas educativas y sobre los derechos de las personas con discapacidad, arrancando de ese compromiso de la Convención de la ONU sobre Discapacidad del año 2006. En esta cuarta edición se puede comprobar que hemos cumplido el compromiso porque la evolución ha sido muy importante y muy positiva y desde Fundación ONCE, desde la organización, tengo que decir que ha habido una evolución muy interesante porque el nivel académico ha ido creciendo en cada edición y las comunicaciones, ponencias, debates, incluso los temas que se han ido incorporando han aumentado porque los retos también van creciendo y a medida que cumplimos unos objetivos van surgiendo otros. 
 
El congreso reunirá a más de 350 participantes de 20 países, se consagra entonces como una importante cita en la educación inclusiva mundial.
 
Las dimensiones de la participación nacional e internacional nos dan prueba de que el interés que despierta es creciente y cada vez participan más países, este año 20 países de 73 universidades y más de 40 instituciones de todo el mundo. Esa participación internacional demuestra que el interés es creciente no solo en España y que hay una Convención que hay que cumplir, pero sobre todo un cambio en las universidades, desde luego las españolas, y a nivel mundial, por cambiar el modelo y trabajar en una universidad inclusiva. El objetivo del congreso era ese, convertirse en una cita importante, nacional e internacional, en referencia, y que nos permita sobre todo seguir reflexionando y aportando nuevas propuestas, ideas, estrategias, que nos permitan avanzar en un mayor progreso para la educación superior de las personas con discapacidad y todo lo que ello significa. 
 
¿Cuáles serán las principales novedades que se presenten en este congreso, respecto a ediciones anteriores?
 
Isabel Martínez Lozano, comisionada para Universidad, Juventud y Planes Especiales de Fundación ONCEEl nivel de debate es mucho más rico y muy alto, tenemos a grandes referencias internacionales y gente muy interesante. De las cosas más novedosas es que vamos a contar con representantes de las principales redes a nivel internacional en educación inclusiva, y en este mundo globalizado es cada vez más importante trabajar en red y trabajar conectados. Y luego hay un elemento muy importante, que es la calidad educativa y ligarlo a los sistemas de medición de la calidad porque cuando hablamos de calidad universitaria tenemos que hablar también de inclusión universitaria, la calidad va inevitablemente unida al grado de inclusión. Y un tercer tema que no hemos abordado antes, y en el que creo que España dará muestras de liderazgo, es la apuesta por la formación universitaria de los jóvenes con discapacidad intelectual. Son programas muy novedosos que solo han iniciado países como Finlandia, Canadá o Estados Unidos. En España son 15 universidades, 20 ya este año, implicadas en esa estrategia y creo que eso tiene todavía mucho recorrido. 
 
Actualmente, ¿cuál es la cifra de acceso de los estudiantes con discapacidad a la Universidad?
 
Los estudiantes con discapacidad representan el 1,7% de los estudiantes universitarios, unos 20.000 aproximadamente. Lo importante no es solo el número, que también, es decir tenemos el reto de promover el acceso porque hay un déficit de acceso y eso tiene que ver con todo un proceso que empieza en la escuela primaria y en el refuerzo de la educación inclusiva, pero además de centrarnos en el número y el acceso hay otras estrategias en las que hay que seguir avanzando. Este año, cuando planteamos el congreso la orientación de esta edición, que cuenta con un comité científico de personas expertas muy valiosas, de mucho prestigio, nos surgió como lema, ‘La Universidad como motor de cambio para la inclusión’ y quiero referirme a eso porque la Universidad es mucho más que un centro de formación de personas, es uno de los actores sociales más relevantes para el cambio social y las potencialidades que tiene la Universidad para todos esos cambios sociales hacia una sociedad más inclusiva es muy importante. 
 
De hecho, en los últimos años, y en eso España puede dar ejemplo de cómo está abriendo camino en programas muy innovadores, se ha puesto en marcha una estrategia universitaria para chicos y chicas con discapacidad intelectual que ha demostrado que cuando se ponen los apoyos necesarios y se enseña de la manera adecuada, los estudiantes pueden llegar. La Universidad le está demostrando al sistema educativo y a los niveles previos de ese sistema, que cuando las metodologías son las adecuadas y los apoyos los necesarios, los estudiantes con discapacidad intelectual pueden llegar a niveles de formación y conocimiento que les permite desenvolverse con cierta autonomía en la sociedad. 
 
¿Cómo ha sido la evolución del acceso de los estudiantes con discapacidad a la Universidad en estos últimos años en nuestro país?
 
Isabel Martínez Lozano, comisionada para Universidad, Juventud y Planes Especiales de Fundación ONCELos años de la crisis han impactado de manera muy negativa en el sistema educativo en general, los recortes se han notado y algunos cambios en el sistema normativo, como la Lomce, han sido contraproducentes para la evolución de la igualdad de oportunidades y el cumplimiento de la Convención de la ONU, y luego también la cantidad de profesores de apoyo que hoy no existen y deberían existir. Desde luego todo eso se nota en la evolución educativa de más de medio millón de alumnos con necesidades educativas especiales que hay en el sistema preuniversitario. Y el ejemplo de la ONCE es claro, los estudiantes ciegos llegan a la Universidad en un número muy importante y su nivel de abandono escolar temprano es muchísimo más bajo y eso no significa que sean más listos, sino que la ONCE tiene profesores de apoyo y sigue toda su evolución, desde que nacen y se incorporan con 3 años al sistema, hasta que llegan a la Universidad. Demuestra que cuando hay un sistema de seguimiento y de educación correcta y adecuada a las necesidades de cada alumno, los estudiantes llegan, tienen la oportunidad de desarrollar su talento. El ministerio de Educación tiene muchos retos y esperemos que los cambios que proponen ahora tengan en cuenta también estas demandas que ya el CERMI les está haciendo llegar. 
 
La Uned tiene un papel importante en todo este proceso pues es la universidad con mayor número de estudiantes con discapacidad.
 
La Uned fue la primera universidad que hizo una apuesta importante por la accesibilidad, de hecho sus plataformas de aprendizaje son accesibles, luego ha habido también otras universidades virtuales que han apostado por ofrecer formación accesible a todas las personas, pero precisamente el reto está en que todos los jóvenes puedan normalizar su proceso educativo y llegar a la educación superior en un entorno normalizado, como llegan la mayoría de los jóvenes, que es en universidades presenciales. Nuestro objetivo es ese, que el reto de ir a la universidad no les parezca imposible y lleno de obstáculos. Cada vez llegan más y este es un camino sin retorno y, además, la Universidad es algo más que tener un título, es un proyecto de vida que te hace crecer y madurar, que te posiciona en la sociedad con unas oportunidades de tener una vida autónoma e independiente mucho mayor. 
 
Algunos de los apoyos necesarios vienen en forma de becas, de financiación, y en el caso de los estudiantes con discapacidad es más necesario contar con ese tipo de apoyos.
 
Isabel Martínez Lozano, comisionada para Universidad, Juventud y Planes Especiales de Fundación ONCEEs muy importante contar con diagnósticos para saber cuántas personas con discapacidad hay en las universidades, en España lo hacemos ya y en América Latina es un reto que tenemos que abordar. Las becas nos permiten ampliar esos diagnósticos. La experiencia de Fundación ONCE cuando hemos puesto en marcha las becas, con la CRUE y el CERMI, es que cuando se ponen los medios aflora el talento, incluso personas que nunca se habían planteado hacer un doctorado, entonces lo hacen porque saben que van a tener una beca. 
 
En las seis ediciones de becas que llevamos, hemos pasado de dos becas de investigación a más de 20 becas de solicitud este año, lo que indica que si se aporta esa pequeña ayuda, les colocas muy cerca de poder ser personal docente investigador. Con el doctorado ha pasado lo mismo, de tener una decena de candidatos a tener casi 70 solicitudes este año. No son números abultados, pero son significativos de cómo, cuando pones los medios, hay progreso. Este año vamos a dar 90 becas de todas las modalidades y vamos a invertir unos 600.000 euros. Da mucha satisfacción ver cómo el talento aflora cuando los medios están sobre la mesa. Por eso es bueno contar con instrumentos que nos permitan diagnosticar cuántas personas hay y dónde están los déficits para poner luego los medios. 
 
Se habla de barreras físicas, de falta de apoyos, de la necesidad de las becas, ¿se ha identificado cuál es el principal obstáculo para que los estudiantes con discapacidad accedan a la Universidad?
 
Además de todos esos obstáculos y apoyos, hay mucha parte de miedo. La mayoría de los estudiantes con discapacidad han tenido unas biografías y unas experiencias no ideales, siempre han tenido que superar obstáculos, desde que son pequeñitos. Siempre han contado con padres que se pelean con el profesor de turno por lograr que les faciliten un acceso adecuado y cuando llegan a la secundaria ya están machacados emocionalmente y llegan a la adolescencia, una edad nada fácil, en un sistema que no les ha hecho sentirte igual en muchísimas ocasiones. Por eso, la importancia de programas como el de Campus inclusivo de Fundación ONCE, que pretende eso, vencer miedos.
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