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CERMI.ES semanal el periódico de la discapacidad.

viernes, 04 de octubre de 2019cermi.es semanal Nº 361

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"3,8 millones de personas con discapacidad,
más de 8.000 asociaciones luchando por sus derechos"

Entrevista

Laura Seara, experta y consultora en materia de Igualdad, Género y Discapacidad

“Es el momento de las mujeres con discapacidad en España porque las pillan fuertes y están organizadas”

04/10/2019

Beatriz Sancho - Fotos: Jorge Villa

Para la que fuera secretaria de Estado de Igualdad del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Laura Seara, ha llegado el momento de las mujeres y niñas con discapacidad, al menos en España, porque “las pillan fuertes”, porque están “organizadas”, por sus versadas y empoderas líderes, y porque tiene que extinguirse el “escarnio” que ha significado su doble discriminación. Nuestro país, y el mundo entero, adolece de expertos y expertas en Género y Discapacidad, pero esta activista del feminismo de la Igualdad sí lo es, y por ello ha puesto a disposición de las mujeres y niñas con discapacidad su doble vocación ofreciendo orientación jurídica a través del nuevo servicio de la FCM.

Laura Seara, experta y consultora en materia de Igualdad, Género y DiscapacidadDesde hace unos meses colaboras en el servicio de orientación jurídica de la Fundación CERMI Mujeres (FCM). ¿Cómo funciona y cuál es tu labor en él?
 
Es un servicio que ha creado la FCM para atender a mujeres y niñas con discapacidad, a sus familias, a madres de personas con discapacidad que, por su condición de intersección de las variables de sexo y discapacidad, necesitan una orientación especializada para combatir la discriminación múltiple a la que se ven sometidas.
 
Comenzó el 28 de diciembre de 2018, y se trata de un servicio de orientación jurídica tremendamente novedoso en nuestro país y en el sector de la discapacidad. Es una primera orientación para supuestos de discriminación y tratos desiguales, temas graves, sufridos por razón exclusiva de discapacidad y género. 
 
Vemos muchísimos casos relacionados con la violencia de género, el maltrato, el abuso, las agresiones, etc. Atendemos casos derivados de disputas de carácter jurídico en los que la intersección de género y la discapacidad es un elemento nuclear determinante.  
 
Desde el inicio del servicio, ¿cuántos casos habéis orientado y cuáles son las conclusiones principales obtenidas?
 
Doce. Todo lo que sabíamos de las mujeres y niñas con discapacidad respecto a su acceso a la justicia se corrobora. 
 
¿Te refieres al estudio que te encargó la FCM sobre “Las mujeres con discapacidad en las sentencias de los tribunales españoles”?
 
Sí, y lo que vimos en ese estudio lo vemos claro ahora en la práctica. Se corrobora que la discriminación por razón de género adopta para las mujeres y niñas con discapacidad formas múltiples y, desde luego, la discriminación estructural aparece en la mayor parte de lo que ya habíamos analizado. 
 
Roles, patrones, costumbres y estereotipos de género y discapacidad aparecen en muchísimas argumentaciones jurídicas y en muchísimas investigaciones de los hechos, incluso las certificales. La falta de credibilidad en los tribunales hacia las mujeres y niñas con discapacidad sigue siendo evidente.
 
Laura Seara, experta y consultora en materia de Igualdad, Género y DiscapacidadEn los casos que hemos visto salta a la vista la discriminación, en algunas sentencias ya dictadas, pero también la falta de información, todas aquellas cuestiones y carencias que habíamos visto: el lenguaje, en la propia redacción en el ámbito judicial, ya no solo porque hablan de disminuidas, retrasadas, minusválidas, sino porque se las trata de niñas permanentes. El lenguaje les arrebata su condición de ciudadanas en muchos casos, es anacrónico.
 
Hay muchísima falta de información respeto a datos y estadísticas de acceso de las mujeres y niñas con discapacidad a servicios, a derechos y no solo en el ámbito de la justicia. 
 
Otra cuestión importantísima: en los tribunales hay una mayoría de hombres que dictan sentencias “cuestionables”, por decirlo suavemente. Las mujeres con discapacidad acceden a la justicia con muchísimas más dificultades que las mujeres en general y, por supuesto, que los hombres con discapacidad. Ahí está la interseccionalidad. Vemos continuamente violaciones de sus derechos humanos donde, muchas veces, no hay denuncia y, por tanto, no hay sentencia. De ahí la trascendencia de este servicio.
 
También hay que señalar, muy importante, que a veces la propia incapacitación legal de las mujeres con discapacidad la deja afuera a ella y cuando actúan lo hacen a través de representantes legales o de ministerios fiscales o de sus familiares. Es cierto también, en estos casos que hemos trabajado, que aparecen familias apoyando a las mujeres con discapacidad, y debo admitir que me he encontrado más familias apoyando a las que no, y con más formación e información. A veces, no es positiva la intromisión familiar en el entorno, pero en los casos que he visto sí lo ha sido. 
 
Otro tema añadido que se ha detectado en el servicio, y en general, es que solo un 1 por ciento de las mujeres con discapacidad en el mundo están alfabetizadas. En España no tenemos el dato exacto, aunque cada vez la formación y la información llega con más facilidad si lo comparamos con la situación de hace diez o quince años. 
 
Otra cosa que hemos detectado es la falta de letrados especializados. Por eso, este servicio podrá complementar una asistencia jurídica analizando los indicadores y las normas desde el enfoque del género y la discapacidad, que se adapta más a sus necesidades.
 
¿Existen más personas como tú especializadas en Género y Discapacidad en el ámbito de la jurisprudencia?
 
Pocas, pero cada vez más. Hay letrados y letradas con una grandísima formación en discapacidad, la mayor parte trabaja a nivel privado, pero no tanto especializados en Género y Discapacidad. Hace falta asistencia letrada especializada en ambos ámbitos.
 
Por aterrizar el servicio jurídico de la FCM, ¿cómo funciona, que hay que hacer para solicitarlo?
 
Las mujeres con discapacidad o sus familias o las madres de personas con discapacidad se ponen en contacto con la FCM, y la entidad me llama a mí. Nos ponemos en contacto y hacemos los primeros informes en función del tipo de caso. 
 
Laura Seara, experta y consultora en materia de Igualdad, Género y DiscapacidadLes asesoramos, porque no vamos a sala, y hablamos con el letrado o la letrada que les asiste. No todos los casos se judicializan. En algunos casos quieren información previa antes de actuar, conocer sus derechos antes de tomar una decisión. Respetamos la confidencialidad absoluta y sus decisiones al respecto. 
 
Sabemos de tu implicación con el feminismo, con el tema de la igualdad, pero, ¿cómo terminas involucrándote con la discapacidad y, más concretamente, con las mujeres con discapacidad?
 
Tengo una clara vocación. La lucha por la igualdad de las mujeres ha sido siempre la fuente de mi energía política, profesional y personal. La igualdad de género en particular. 
 
Cuando llego en 2010 al Instituto de la Mujer, como directora general, detecto que dentro del grupo de mujeres más vulnerables está el de las mujeres con discapacidad, y me doy cuenta de que hay que trabajar más en este ámbito. Descubrí también que había un movimiento asociativo de mujeres con discapacidad, que en aquel momento lideraba Ana Peláez, a la que conocí entonces, con una fuerza extraordinaria, con un conocimiento muy potente, con mucho estudio detrás, que se sabía la legislación, los derechos que las asistían, que se estaba empapando la Convención, que aún no se había transpuesto con una ley, y que viajaba por todo el mundo. No era un movimiento activista y punto. 
 
Ahí comienzo a trabajar, a organizar seminarios, a tomar medidas de acción positiva dentro de las políticas de igualdad con las mujeres con discapacidad. Y lo empiezo a hacer por el propio trato diario con las mujeres con discapacidad. Tenía una experiencia previa como diputada del parlamento de Galicia porque soy de una ciudad en la que había un movimiento de la discapacidad muy importante: “Aixiña”. Ahí empezó en realidad mi relación con la discapacidad.
 
Cuando el PSOE pierde las elecciones, salgo elegida diputada cabeza de lista por la provincia de Ourense, en la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba, y durante esa legislatura, del 2011 al 2015, fui la portavoz de la Comisión de Discapacidad en el Congreso de los Diputados. Eso fue la cuadratura del círculo porque seguía en la comisión de Igualdad. Fueron muchos los trabajos que se hicieron tanto en una comisión como en la otra.
 
Y ya no te apartas nunca de nuestra causa, la de las mujeres con discapacidad…
 
Exacto. Se convirtió en una causa de la que no me despegué jamás, porque te engancha. La interseccionalidad me parece interesantísima, la múltiple discriminación y las discriminaciones diferentes que surgen tienen que ser objeto de estudio. Debería de estudiarse mucho más en este país. 
 
Laura Seara, experta y consultora en materia de Igualdad, Género y DiscapacidadLas mujeres afroamericanas en norteamérica decían que sus problemas como mujeres eran distintos a los de las mujeres blancas porque eran diferentes, y en vuestro caso pasa lo mismo: los problemas de las mujeres con discapacidad son distintos los de las mujeres sin discapacidad, no porque tengan una discriminación doble, sino interseccional, porque hace que sus discriminaciones, además de tener las que tienen todas las mujeres, tengan otras distintas como, por ejemplo, la esterilización forzosa, que es una discriminación nueva, que solo lo sufren las mujeres con discapacidad. De ahí que el tema tanto a nivel judicial como de género me resulte sumamente interesante.
 
Este tipo de trabajo es una vocación, te tiene que gustar, tienes que implicarte, tienes que saber de derecho, por supuesto, pero también de otros elementos: sociales, políticos, sociológicos, demográficos, etc. Y luego hay que tener muchísimo conocimiento sobre la legislación internacional, porque hay muy buenos documentos a este nivel. 
 
¿Qué te ofrece esta colaboración con la FCM a nivel personal y profesional?
 
La discapacidad me ha hecho crecer siempre. Yo soy una activista del feminismo de la igualdad y del feminismo dentro de las instituciones, que es auténticamente transformador. También me ha gustado, y soy, del feminismo de la calle. Por eso me parece muy interesante hacer consultoría pública, en lugar de privada, y hacer asesoramiento jurídico especializado en género y discapacidad. 
 
Trabajo el Género en general, pero el tener esa especialización también en Discapacidad te permite conseguir que administraciones públicas que no se les había pasado por la cabeza trabajar las políticas de igualdad e introducir la discapacidad, lo hagan. Tú ofreces esta posibilidad y cuando lo aceptan, lo ejecutan, y vamos creciendo todos. Es un modo de lograr que empiezan a crecer y de empoderar a las mujeres con discapacidad. Todos salimos ganando. 
 
Por supuesto, me ha permitido aprender enormemente de la discapacidad. He tenido mis referentes desde el feminismo, Ana Peláez es la referente en mujeres con discapacidad. Hay que decirlo. Pero también Luis Cayo Pérez Bueno ha hecho un trabajo muy grande, y a cada cual hay que ponerles nombre y apellidos porque los liderazgos sí importan. 
 
¿Cuál es el futuro del feminismo y cómo estarán incluidas las mujeres con discapacidad en él?
 
La cuarta ola feminista ya está aquí, la tenemos en casa, y la tenemos que trazar con una agenda, con un gran contenido jurídico. Hay que reformular determinadas definiciones en el ámbito jurídico, tenemos que definir muy bien los objetivos, calendarizarlos. Y las mujeres con discapacidad lo tienen que hacer también, de hecho, están en ello. 
 
Laura Seara, experta y consultora en materia de Igualdad, Género y DiscapacidadLas mujeres con discapacidad han creado un movimiento muy gremializado, se han organizado como lo han hecho las actrices, las periodistas, las juezas… Las mujeres no podemos perder el objetivo: somos sujeto activo, sujeto político y sujeto de cambio. 
 
Las mujeres con discapacidad están trabajando esta agenda porque tienen muy claro los objetivos y cómo conseguirlos. Esto que estamos haciendo desde FCM es una ayuda, un paso más para ellas.
 
Durante la campaña de “Planeta 10” de Cocemfe manifestaste que el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 5 -Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas- es: “Una meta para la humanidad, pero una meta para todas las mujeres y de manera especial para las mujeres con discapacidad”. ¿Nos lo explicas?
 
Ha sido todo un honor que me llamara Cocemfe para ser madrina de su campaña. Los ODS son imprescindibles porque si no vamos a tener un problema en general, como planeta, como sociedades. Perder el tren de los ODS significa perder el futuro. 
 
El ODS 5 ha llegado para quedarse, y es una oportunidad para todas las mujeres y, muy particularmente, para las mujeres con discapacidad, porque se conjuga con otros ODS donde las mujeres con discapacidad van a tener un papel preponderante en el ámbito de la Educación, de la Salud, de la Justicia, de la participación, etc. Es su momento porque se desmarca clarísimamente la igualdad de género para todas las mujeres, pero, sobre todo, para aquellas que, por razones históricas y culturales, como las mujeres con discapacidad, han estado invisibilizadas en todo el mundo.
 
¿Por qué es primordial, crucial que seamos capaces de incluir en cada uno de los ODS la perspectiva de género, por un lado, y por otro, que seamos capaces de destacar la necesidad de hacer políticas que recojan de manera directa y transversal las necesidades de las mujeres y niñas con discapacidad?
 
Porque es la oportunidad de conjugar ese objetivo con los otros. Si las mujeres hemos estado bajo ese manto de patriarcado, las mujeres con discapacidad el doble. Es el momento de las mujeres con discapacidad en España porque las pillan fuertes y están organizadas, porque tiene lideresas. 
 
Laura Seara, experta y consultora en materia de Igualdad, Género y DiscapacidadHe puesto el caso de Ana Peláez, pero hay muchas más y se las ve, se las llama por su nombre y apellidos. No se las invita a los actos por su discapacidad, sino porque tienen un nombre y unos apellidos concretos, por su valía. Y esto es tremendamente importante, el momento actual les ha pillado con los deberes hechos gracias al trabajo de muchos años. Aprovechémoslo para visibilizarlas a todas y para visibilizar los ODS, porque es una grandísima oportunidad para todos y especialmente para ellas. 
 
Cocemfe está realizando un trabajo extraordinario por las mujeres con discapacidad y, hace unos días, en sus “Jornadas Derechos de las Mujeres con Discapacidad y Agenda 2030”, organizadas para fomentar un espacio de diálogo internacional sobre discapacidad, género y agenda 2030 en pro del desarrollo sostenible, surgió esta pregunta: ¿En qué sentido debemos dirigir nuestros esfuerzos para que esta continuada forma de ejercer la violencia contra la mujer con discapacidad en el ámbito familiar, laboral, institucional, social, estructural, etc. deje de existir?
 
La cuestión pude aplicarse a las mujeres en general, pero la violencia que se ejerce contra las mujeres con discapacidad es distinta a la que viven las mujeres sin discapacidad. 
 
Los abusos sexuales, las agresiones sexuales por parte de familiares, por parte del personal de asistencia se producen más en mujeres con discapacidad. También nos hemos encontrado con muchos casos de mujeres con discapacidad a quienes las han explotado sexualmente, y esto hay que saberlo.
 
De cara al CERMI, asumamos que la discapacidad es el factor principal que estructura la identidad de la persona y eclipsa su dimensión como mujeres o como hombres. Hay un vaciamiento de los roles femeninos y masculinos para esta construcción de la identidad social. Esto es un problema que tenemos.
 
Pero también hay otros: los matrimonios forzosos, los abortos coercitivos, las esterilizaciones forzosas, la violencia de género contra las mujeres con discapacidad, las violencias psicológicas... Hay abusos sexuales en los trabajos, y violencia económica, especialmente mujeres con discapacidad mayores, que sufren abandono, que es otro tipo de violencia, y sufren abuso económico, las incapacitan la familia o personas cercanas para disponer de sus recursos económicos.
 
También están los abandonos emocionales, cuando ignoras la existencia de una persona o te avergüenzas de que esa mujer con discapacidad esté cerca y deseas que no exista, la no valoración de su opinión, la baja autoestima, la falta de higiene, el abandono físico de la mujer con discapacidad… Esto a modo de repaso.
 
Todo este tipo de situaciones son situaciones de violencia, violentan a las mujeres con discapacidad. La solución es reconocerlas, reconocer que hay violencia de género contra las mujeres con discapacidad con consecuencias distintas respecto a las mujeres sin ella. Hay que reconocer que se trata de violencias que no se utilizan contra las mujeres que no tienen discapacidad, y hay que situarlas en las distintas etapas de la violencia de género. Es importantísimo estudiarlo y dar herramientas desde el estado de derecho de bienestar y desde las administraciones. 
 
Laura Seara, experta y consultora en materia de Igualdad, Género y DiscapacidadLo que tengo absolutamente claro es que las mujeres con discapacidad tienen que ser tratadas y atendidas desde los servicios de Igualdad, no desde los servicios sociales. Si una mujer con discapacidad es víctima violencia de género, no puede ser derivada a ningún servicio social. Esto sigue ocurriendo, y sucede porque es lo más fácil. 
 
Hay que atender a las mujeres con discapacidad con los mismos recursos y profesionales que atienden a las mujeres sin discapacidad. Y es imprescindible subrayar que estos servicios tienen que tener la formación adecuada para atender a las mujeres con discapacidad porque necesitan apoyos según su discapacidad. Los ajustes debidos deben estar disponibles y tienen que funcionar tal y como señala la Convención, de ahí que sea fundamental la formación y especialización de los agentes que las asistan. 
 
Ya tenemos buenas leyes, pero, insisto, lo esencial es que la atención de las mujeres con discapacidad víctimas de violencia se realice desde las políticas de igualdad, no desde los servicios sociales.
 
Bueno, alguna ley falta todavía. Seguimos esperando la “ley general de no discriminación e igualdad de trato”, transversal, que elimine todo tipo de discriminación y, sobre todo, la interseccional, esa discriminación que afecta al menos por doble partida a una misma persona por su diversidad, y que, como dice el CERMI: “Es el verdadero núcleo duro de la exclusión y el trato desigual”. Es importantísima, ¿no crees? 
 
Importantísima, efectivamente. De hecho, fui yo quien la llevó al Congreso. La ley se aprobó por el Consejo de Ministros, pero se convocaron elecciones y se cayó. Al cabo de unos meses se volvió a llevar al Congreso de los Diputados para considerarse, comenzar su debate, y el PP votó en contra. Desde entonces ha habido muchos intentos. El actual gobierno ha hecho unos cambios, pero la base es la misma ley que dejamos hecha y terminada en 2011, y falta que vaya otra vez al congreso y se vote.
 
Es la ley que cerraría el círculo en contra de las discriminaciones. No es lo mismo desigualdad que discriminación. Las mujeres sufren desigualdad estructural, las otras circunstancias son discriminaciones. Pero esta ley sí combatiría esas discriminaciones y por eso esta ley sería fundamental. 
 
Para terminar, un guiño a Peláez. ¿Por qué es imprescindible que no se olviden de las mujeres y niñas con discapacidad en la próxima Estrategia Europea sobre Discapacidad? 
 
Porque las mujeres y niñas con discapacidad han sido las grandes olvidadas de la historia; han sido las parias durante muchísimos siglos; han sido escondidas; han sido tratadas como niñas; no las han incorporado al mercado laboral, han sido discriminadas por mujeres y por personas con discapacidad. Su doble discriminación ha sido un escarnio, una violación permanente de los derechos humanos, han sido discriminadas respecto a las mujeres sin discapacidad y respecto a los hombres con discapacidad.
 
Ya está bien. El guiño es a ella. Sin duda ninguna. Ella sabe perfectamente lo que hay, y por eso lo ha dicho tan tajantemente, porque es el momento de las mujeres y niñas con discapacidad. 
 
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