Síguenos en

  • Ir a Cermi en facebook.
  • Ir a Cermi en twitter.
  • Ir a Cermi en Linked in.
  • Ir a Cermi en Instagram.

CERMI.ES semanal el periódico de la discapacidad.

viernes, 9 de marzo de 2018cermi.es semanal Nº 293

Ir a Cermi en Instagram.

"3,8 millones de personas con discapacidad,
más de 8.000 asociaciones luchando por sus derechos"

Opinión

La hora legal de la accesibilidad cognitiva

Por Enrique Galván, director de Plena inclusión

09/03/2018

Enrique Galván, Director de Plena inclusiónLa accesibilidad cognitiva es la característica de los entornos, procesos, actividades, bienes, productos, servicios, objetos o instrumentos que permiten la fácil comprensión y la comunicación. Supone asumir un reto de gran calado. Diseminar esas características por espacios de la sociedad, en actividades cotidianas, en productos que utilizamos o consumimos diariamente, también para acceder al ejercicio efectivo de derechos.
 
El valor de lo fácil va ganando adeptos en una cultura que durante siglos ha utilizado la complejidad y la inteligencia como una barrera y un instrumento  al servicio  de una determinada jerarquía social. La híper valoración y el culto a los inteligentes y a lo ininteligible ha colocado en la periferia y en la exclusión a aquellas personas que tienen mayores dificultades en esta área. 
 
Es cierto que la revolución tecnológica ha desbordado nuestro conocimiento y habilidades, de forma paradójica, nos ha igualado a muchos que nos sentimos inermes para comprender cómo funciona un Smartphone o el algoritmo que rige la publicidad que las empresas cuelan en nuestras pantallas. Muchos empezamos a comprender el valor de lo sencillo como una salvaguarda ante tan tremenda complejidad y especialización.
 
La evolución demográfica y los efectos de los procesos de deterioro cognitivo de las personas mayores también nos sensibilizan a rebajar los escalones de la información, de las gestiones administrativas y de la realidad cotidiana.  
 
En la diversidad de nuestra sociedad,  los fenómenos migratorios y la población extranjera aumentan la vertiente multicultural de nuestras comunidades y la necesaria rampa que supone la accesibilidad cognitiva para promover la inclusión de estos colectivos.
 
El lenguaje críptico no permite avanzar en el ejercicio de la ciudadanía. Frente a ello, la accesibilidad cognitiva sirve para facilitar el mecanismo del conocimiento y a veces para desenmascarar las malas prácticas. La toma de una decisión sin el conocimiento necesario ha generado verdaderos dramas sociales en el caso de determinados productos financieros. La transparencia nos empuja a dar la información de forma sencilla y clara.
 
La accesibilidad universal, por tanto va sintiendo cada vez con mayor conciencia el vacío que sufre por la falta de reconocimiento legal de  una parte esencial de sí misma.
 
El movimiento asociativo, especialmente Plena inclusión ha avanzado en prácticas y soluciones de lectura fácil, de evaluación de entornos, generación de sentencias judiciales adaptadas, material para oposiciones en lectura fácil, creación de un diccionario fácil, museos cognitivamente accesibles, noticias facilitadas como en el boletín Planeta fácil, se ha creado la primera oficina pública sobre accesibilidad cognitiva en Extremadura, uso de pictogramas, señalética, investigaciones sobre comprensión lectora, pero nada de eso tiene a día de hoy reflejo en nuestra legislación.  
 
Es urgente dar carta de naturaleza a esta rama de la accesibilidad universal, reconocerle su mayoría de edad como parte esencial de la igualdad de oportunidades para una gran parte de la población.
  • facebook
  • twitter
  • linked in
  • enviar a un amigo
  • imprimir noticia

Con el apoyo de:

  • Logotipo de El Goberno de España - Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Secretaría de estado de servicios sociales. Abre una ventana nueva.
  • Logotipo de la Fundación ONCE. Abre una ventana nueva.
  • Logotipo de la Fundación Vodafone España. Abre una ventana nueva.
  • CERMI. Innovación social en discapacidad. Abre una ventana nueva.

¿Dónde estamos?

Calle Recoletos, 1 Bajo, 28001 Madrid - España