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CERMI.ES semanal el periódico de la discapacidad.

viernes, 26 de abril de 2019cermi.es semanal Nº 343

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"3,8 millones de personas con discapacidad,
más de 8.000 asociaciones luchando por sus derechos"

Reportaje

Elecciones generales 2019

Mi primera vez

26/04/2019

Blanca Abella

Este domingo 28 de abril Olga amanecerá con la ilusión de un día festivo, una jornada muy especial. Irá a votar al colegio que le corresponde y luego comerá fuera de casa, porque la ocasión lo merece. Olga tiene 48 años y acaba de recuperar su derecho a voto, al igual que otras 100.000 personas que fueron incapacitadas y despojadas de una potestad que les pertenecía de la misma manera que a cualquier otro ciudadano.

Olga sonríe y hace el signo de la victoria, ha recuperado su derecho a voto36.893.976 españoles pueden votar este domingo. Muchos de ellos, en torno a los 100.000, pueden hacerlo desde hace apenas unos meses gracias a que se abordó, por fin, la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (Loreg). El 10 de octubre de 2018, el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad la reforma que devolvía este derecho a todas aquellas personas que lo perdieron en un proceso de incapacitación judicial. La mayoría de ellos eran personas con discapacidad intelectual, pero también algunas con problemas de salud mental y otras con deterioro cognitivo. 
 
El día que hablamos con Olga, esa misma mañana, había recibido en su buzón la tarjeta censal con los datos para las elecciones, “¡ahhhh, qué gusto!”, exclama cuando nos lo cuenta y despliega una amplia sonrisa que delata esa satisfacción tan esperada. No quiere ir a mítines porque las aglomeraciones le agobian y porque, además, ya ha decidido su voto. El domingo 28 de abril acudirá al colegio electoral acompañada de una vecina y luego se irán a comer juntas para celebrarlo.
 

Historia de una discriminación dolorosa

 
Olga y Maribel son dos mujeres con discapacidad intelectual que perdieron su derecho a voto cuando sus familiares solicitaron una incapacitación judicial con la intención de protegerlas. La mayoría de las personas que tomaron una decisión semejante no supieron entonces que en el mismo proceso perderían el derecho a voto. “A mí me incapacitó mi madre para protegerme”, relata Maribel Cáceres, miembro de la junta directiva de Plena inclusión, que se ha convertido en protagonista de las últimas jornadas también por su activismo en los preparativos de la gran cita electoral.
 
En una ocasión, hace unos años, Olga emprendió la difícil tarea de recuperar ese derecho, pero no lo consiguió. Maribel también lo intentó y lo ha logrado hace tiempo, pero es ahora cuando puede por fin ejercerlo. El proceso que tuvieron que soportar ambas mujeres incluía un examen con más de 100 preguntas, algunas de ellas relacionadas con los partidos políticos, sus líderes, y otras cuestiones que seguramente no podrían contestar muchos ciudadanos que no han tenido que superar ningún examen para poder votar.
 
“Estuve dos horas de pie contestando a las preguntas”, recuerda Olga con cierto pesar. Y es que, tal y como aseguran desde hace tiempo las organizaciones de personas con discapacidad intelectual, examinar la capacidad de voto de unas personas es completamente discriminatorio. 
 
Víctor sonríe y hace el signo de la victoria, ha recuperado su derecho a votoVíctor tiene 43 años y votará este año por primera vez en su vida. Su sonrisa y la V de la victoria en su mano le delatan. Siente una alegría imposible de disimular, pero también se entristece de manera evidente cuando se entera de que uno de sus compañeros había sido elegido como vocal para una mesa electoral pero sus familiares gestionaron la renuncia (“Ohhhhhhhh”, exclama Víctor cuando escucha a Eva). Eva García es la directora técnica del Centro Ocupacional Círvite, y explica que: “Nos queda mucho por avanzar y creo que hemos ido por delante y sin contar con las familias, nos hemos dejado atrás un trabajo importante. Hemos ido empujando con ellos, con nuestra ilusión y ahora me encuentro con muchos casos en los que las familias no apoyan esta decisión del voto”.
 
Víctor también había sido incapacitado por sus padres, pero ahora celebra su oportunidad del domingo y participa de manera activa en todo el proceso, de hecho, junto con Olga, trabaja en labores de validación y en adaptación de programas y textos electorales a lectura fácil. Asegura que ya sabe mucho de derechos y en su lucha reivindicativa ha logrado incluso erigirse en representante de los ‘cirviteños’ que pueblan el centro en el que nos encontramos. Víctor fue elegido de manera democrática por sus compañeros y asume con responsabilidad su misión, por eso, también se siente feliz y comprometido con la cita del día 28.
 

Votos que cuentan

 
En cualquier caso, aunque ya no es necesario someterse a ningún juicio ni examen para ejercer el derecho a voto, sin embargo sigue habiendo serios problemas para hacerlo con garantías, de ahí que las organizaciones de la discapacidad hayan puesto en marcha toda una maquinaria de trabajo que pretende favorecer el acceso de todas las personas a las elecciones generales.
 
Plena inclusión cuenta desde hace tiempo con una página web, 'mi voto cuenta', donde recoge toda la información necesaria sobre este proceso, en lectura fácil. Forma parte de la campaña 'Mi Voto Cuenta', cuyo objetivo es asegurar el derecho al voto de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y, especialmente, que las elecciones sean fáciles de entender para personas con dificultades de comprensión. 
 
Imagen de la campaña 'Mi voto cuenta'Entre otras actividades, hace unos días se organizó un ensayo general, un simulacro de elecciones con el intentaron preparar a las personas con discapacidad intelectual. "Hay mucha emoción, de hecho yo lo comparo un poco con el final del franquismo, con esas elecciones en democracia", explica Olga Berrios, responsable de accesibilidad de Plena inclusión. 
 
Pero hay mucho trabajo pendiente, el proceso electoral completo requiere una serie de adaptaciones y ajustes y la responsable de Plena inclusión afirma que el trabajo en colaboración con el ministerio del Interior y los partidos políticos está siendo abundante pero quedarán muchas tareas pendientes: "Que hayan recuperado su derecho al voto no quiere decir que se garantice el mismo; son unas elecciones especiales por la recuperación de voto de tantas personas pero nos queda muchísimo por hacer y todavía pueden ocurrir incidencias y estas personas tienen muy difícil acceder a la información que necesitan para votar".
 
"Hemos organizado muchos actos por toda España, sobre todo tras la decisión de la JEC", añade Berrios. Se refiere a la instrucción de la Junta Electoral Central (JEC) que permitía a determinados agentes electorales (interventores, apoderados) cuestionar las condiciones del voto de las personas con discapacidad, es decir, que puedan anotar los datos de personas que consideren que no estén ejerciendo el derecho de sufragio de manera libre y consciente. 
 
Además, según relata, hay que mejorar todo el proceso electoral y una de las cosas que han denunciado es la complejidad de los trámites administrativos, por ejemplo, una simple consulta en el censo implica una cantidad increíble de clics en la página web del INE, lo que produce gran confusión y desorientación, explica Berrios. Incluso los textos explicativos de esa página podrían compararse, según la experta en accesibilidad cognitiva, a una película de los hermanos Marx sobre la parte contratante de la primera parte… (enlace a un ejemplo)
 
En otras asociaciones, como Down Madrid, también han organizado sesiones informativas en las que trataban de explicar desde lo más sencillo y evidente hasta lo más complejo, como: ¿Qué es votar?; ¿Cómo se vota?; Las elecciones generales del mes de abril; Los tres poderes del estado; ¿Qué elegimos cuando votamos?; La campaña electoral (debates, vídeos y programas electorales); ¿Quién es quién? (Partidos, candidatos y junta electoral) … 
 
“Estamos haciendo muchos esfuerzos con los partidos políticos, no solo para que adapten sus programas a lectura fácil, también para que formen a sus apoderados e interventores…”, explica Olga Berrios, que afirma que han elaborado un Manual de mesa en lectura fácil, porque las personas con discapacidad intelectual también pueden ser designadas responsables de mesa, además han publicado una guía sobre el derecho al voto, y en diferentes comunidades autónomas se está dando formación práctica para las elecciones.
 

La ilusión y la confusión

 
“Intentamos explicar a los partidos, y a las administraciones que nos hemos propuesto pequeños objetivos para estas elecciones, pero la idea es colaborar de forma continua”. Son muchas las necesidades y de muy distinta índole, tal y como expone la representante de Plena inclusión: “Al final, hay personas que no necesitan ningún tipo de apoyo, otros necesitan que les lean incluso los programas en lectura fácil, o un apoyo personal para llegar y coger las papeletas, también hay ayudas para la toma de decisiones…” 
 
Maribel Cáceres asegura que “hay mucha ilusión pero también mucha confusión”. Explica que tiene una compañera que está muy ilusionada “pero no sabe muy bien lo que dicen los partidos políticos porque en lectura fácil solo están los programas de Unidas Podemos y el del PSOE, así que de los otros partidos no entendemos lo que propone y hay mucha confusión en este tema” (los programas en lectura fácil de otros partidos llegaron en estos últimos días).
 
Por todo ello, y para continuar con el trabajo en próximas citas electorales, en Plena inclusión han confeccionado un cuestionario sobre el proceso electoral para que valoren la accesibilidad de estas elecciones y así enfrentarse a las siguientes con más conocimiento y mejorando todo lo necesario. 
 
Enlace al cuestionario sobre las elecciones
 
Imagen que acompaña al cuestionario elaborado para evaluar las eleccionesJesús Martín, responsable del CERMI para la Convención de la ONU sobre Discapacidad y los Derechos Humanos, reconoce la importancia histórica del momento, pero advierte también de las carencias en accesibilidad: “Una vez conseguido el derecho de sufragio para todas las personas con discapacidad en España, nos queda la batalla de hacerlo efectivo, para lo que tenemos que poner todo el talento, vanguardia, creatividad, pulso y garra para que a la fiesta de la democracia estemos invitados sin tener que superar una carrera de obstáculos para llegar a las urnas”.
 
Por su parte, el presidente de Salud Mental España, Nel A. González, que representa a muchas personas con problemas de salud mental que también han recuperado su derecho a voto, afirma: “Para las personas con problemas de salud mental que han sido incapacitadas judicialmente, recuperar el derecho al voto significa volver a formar parte de la sociedad como ciudadanas y ciudadanos de pleno derecho. La negación del derecho al voto suponía una clara discriminación por cuestión de discapacidad… El hecho de no poder votar, además de suponer una vulneración de derechos, era algo que contribuía al estigma, al no considerar capacitada a la persona para ejercer su derecho a elegir libremente su opción política, lo cual contribuía a la imagen negativa y estereotipada que parte de la sociedad tiene sobre estas personas. Por encima de los síntomas del problema de salud mental, muchas veces el estigma es la principal barrera que dificulta la recuperación y la integración”.
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