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viernes, 12 de octubre de 2018cermi.es semanal Nº 318

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"3,8 millones de personas con discapacidad,
más de 8.000 asociaciones luchando por sus derechos"

Reportaje

Oficina de denuncias de accesibilidad y ayudas técnicas de Famma

ODAT, accionando la accesibilidad

12/10/2018

Blanca Abella

En Madrid hay una oficina que recibe continuas consultas, reclamaciones o quejas de las personas con discapacidad que se enfrentan a diario, a veces cada hora, a barreras que impiden su libertad de movimientos y decisiones. Son más de 200 intervenciones las que realiza la Odat y la mayoría de ellas se resuelven con un trabajo entregado en forma de consejos y asesoramiento profesional. La oficina también ofrece formación a colectivos de profesionales y administraciones y contribuye a que la cultura de la accesibilidad universal se extienda por toda la comunidad autónoma.

Gabinete de accesibilidad universalLa Odat es la Oficina de denuncias de accesibilidad y ayudas técnicas de Famma (Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid), que tramita las quejas o denuncias de las personas con discapacidad para contribuir a su eliminación. Nace en 2002 como consecuencia de la continua recepción de consultas de personas con discapacidad y se amplía en 2013, al crear el Gabinete de Accesibilidad Universal (GAU), que aporta un trabajo más técnico con la participación de un arquitecto, Jorge Palomero, que explica: “Al ver que la mayor parte de denuncias eran sobre barreras arquitectónicas, se decidió montar el gabinete de accesibilidad”.
 
El equipo de trabajo está formado por tres personas, un abogado, un arquitecto y un administrativo y su trabajo es gratuito gracias a que se realiza con el apoyo de las subvenciones. Pero no solo atienden las quejas o reclamaciones de personas con discapacidad, también se dedican a la formación y difusión de la accesibilidad universal.
 
Su funcionamiento se corresponde con el de una consultoría, ya que la Odat no tramita ni gestiona las denuncias de particulares: “Nosotros informamos, somos una consultoría, les decimos las cosas claras desde el punto de vista técnico y jurídico y luego ellos buscan a los profesionales que necesitan”, explica Palomero.
 
Cuadro con cifras sobre las consultas jurídicas de la OdatLas quejas más comunes son las relativas a la accesibilidad en comunidades de vecinos, al menos la mitad de ellas corresponden a estas cuestiones, sin embargo, según explica el arquitecto de la Odat: “Precisamente en estas es donde hay mayor voluntad de solucionarlo, aunque hay algunas que se enquistan, pero siempre que es técnicamente posible hay tendencia a resolverlo”. En el otro 50%, que suelen ser locales comerciales y servicios públicos y privados, “necesitamos que las autoridades competentes se conciencien y en eso van un poco detrás de las comunidades de vecinos”, afirma.
 
Javier Font, presidente de Famma, insiste en la elevada cantidad de reclamaciones que siguen derivándose de la difícil convivencia con algunos vecinos: “Hay mucha intervención en el ámbito de la mediación en las comunidades de vecinos y los conflictos que se dan en torno a esta Ley de propiedad horizontal que estamos intentando que se modifique en la limitación de las cuotas, son numerosos, la conflictividad que existe todavía a día de hoy es muy alta”.
 
Cuadro de cifras de las actuaciones técnicas de la OdatPara estos expertos, en muchos casos el origen de estas barreras y su difícil eliminación es la falta de información, como apunta Javier Font: “Muchas veces la conflictividad se genera por la falta de información que tienen tanto las personas afectadas como la parte que sí debería conocerla, como son los administradores de fincas. Por eso, también sensibilizamos a colegios de profesionales y cada vez hay más conocimiento de la materia, aunque todavía surgen problemas”. 
 
Así, podemos afirmar que el nivel de conflictividad se ha rebajado un poco pero sigue siendo bastante potente, ya que, como afirma el presidente de Famma: “Las denuncias también aumentan gracias a esta mayor información que cada vez maneja más la gente y gracias al trabajo que hemos realizado”. 
 

Balance agridulce

 
“Aunque nuestro punto de partida siempre son los usuarios, a menudo acabamos trabajando mano a mano con las administraciones”, afirma Jorge Palomero. Según explica este arquitecto: “Casi todo son problemas reales de la gente, que entra en la web con un caso determinado y nosotros empezamos a tirar del hilo y al final vemos que hay una administración que no lo tiene claro, en ese caso contactamos con ellos y llevamos hasta allí nuestra labor informativa”.
 
Al año se reciben más de 200 reclamaciones y la mayoría de los expedientes quedan resueltos con la información y el asesoramiento de la Odat, aunque como resultado de las quejas recibidas, lo que también quedan son más de 500 denuncias, desde 2007, contra instituciones públicas y privadas ante el Consejo para la Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras de la Comunidad de Madrid. Y lo que es peor, ninguna sanción, como explica Javier Font: “Tenemos un Consejo de Barreras que prácticamente no resuelve los problemas de los ciudadanos y ni una sola denuncia ha terminado con sanción desde hace más de 20 años, ni una sola desde que se aprobó el reglamento, en 2007, después de que se aprobara la Ley en 1993 (ahí se refleja la desidia que existía en ese momento); a día de hoy, 2018, todavía no hay ni una sola denuncia que haya terminado con sanción”.
 
Para el presidente de Famma se trata de un ejemplo claro de desidia administrativa: “Es auténtica desidia, dejación de funciones y al final tienes que estar todos los meses en el juzgado porque la ley está hecha de tal manera que es complicado que las cosas prosperen y es difícil trabajar con esa desidia administrativa, los cambios constantes de Gobierno y la diferente sensibilidad de cada nuevo gobierno”. 
 
Lo que sí favorece el buen ánimo de esta oficina es el avance en la cultura de la accesibilidad, como explica Font: “Venimos a propiciar esa cultura de la accesibilidad universal para todos y la labor de la oficina también sirve para concienciar a la administración y así se ha logrado cada vez más mejoras, por ejemplo en el transporte público en Madrid”.
 
A juicio de Jorge Palomero, “poco a poco las administraciones se van concienciando pero también vamos saliendo de una crisis durante la que no se hacía casi nada”.
 
La accesibilidad universal es un derecho, no es un privilegio NOMEPONGASMASBARRERAS
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