Síguenos en

  • Ir a Cermi en facebook.
  • Ir a Cermi en twitter.
  • Ir a Cermi en Linked in.
  • Ir a Cermi en Instagram.
  • Ir a Cermi en Youtube.

CERMI.ES semanal el periódico de la discapacidad.

viernes, 17 de abril de 2015cermi.es semanal Nº 163

Ir a Cermi en Instagram.

"3,8 millones de personas con discapacidad,
más de 8.000 asociaciones luchando por sus derechos"

Activistas

Alfonso Cortés, presidente de Cocemfe Cáceres y gerente de CERMI Extremadura

“Hay que lograr que la discapacidad sea como el estribillo en la música, pegadiza”

17/04/2015

Blanca Abella

Alfonso Cortés es muy joven, tiene 34 años, aunque parece mayor por todo lo que cuenta. Es ciego y tiene también una discapacidad física, pero como dice él, lleva toda la vida viviendo así y sabe que su esfuerzo debe ser el doble para lograr lo mismo que los demás. Le apasiona el mundo de los derechos, de ahí que luche ahora en ese frente, desde la asesoría jurídica del CERMI Extremadura, al mismo tiempo que asume la gerencia de esta entidad y la presidencia de Cocemfe Cáceres. Tiene mucho por lo que luchar: la accesibilidad, la educación, el empleo, las familias, las entidades…

Alfonso Cortés, presidente de Cocemfe Cáceres y gerente de CERMI Extremadura“En el pueblo todo el mundo te conoce y todo está bien”, asegura Alfonso recordando su infancia. Así la vivió, en un pequeño pueblo de Cáceres donde todo el mundo le conocía y todo estaba bien, incluso sus estudios, porque entonces ya había inclusión educativa y pudo compartir el mismo colegio público que sus vecinos y contar además con el apoyo necesario, “la ONCE me ayudó mucho adaptando todo el braille y apoyándome en el colegio”, recuerda con agradecimiento. 
 
La etapa más difícil fue la adolescencia porque, como dice Alfonso “ya empiezas a ver otro tipo de cosas y la discapacidad a esa edad está quizá más estereotipada y te sientes más apartado, pero eso se supera con autoestima, tú mismo te convences de cuáles son tus cualidades y cuáles tus defectos”. 
 
La idea y el recuerdo que Alfonso conserva en su memoria es positiva, “siempre he sido una persona muy vitalista y no he sentido la discriminación, en general no, hay detalles pero no me siento discriminado. A veces es el desconocimiento el que hace a una persona discriminar a otra, pero si se les explica, esas personas pueden cambiar su impresión y nosotros también tenemos que poner de nuestra parte”.
 
Eso sí, recuerda detalles de infancia y adolescencia que no se olvidan, resultan incluso divertidos, como el de aquellos profesores que sospechaban de esa máquina que hablaba: “Es cierto que hay profesores herméticos y con visiones intolerantes y cuando yo les decía que tenía que hacer el examen con el braille hablado, para ellos eso era un aparatito con el que podía copiar y muchas veces me obligaban a realizar un examen oral, distinto a un escrito. A veces el asesor de la ONCE les convencía, pero otras no. Ahora existen adaptaciones incluso si una persona necesita media horas más, se le da”. 
 

Doble esfuerzo, mismo resultado

 
“Mi discapacidad es visible, notoria” - explica Alfonso - “llevo 8 años trabajando en el mundo de la discapacidad pero viviendo con ella desde que nací”. Además, en su familia resultó ‘relativamente’ fácil afrontarlo ya que su hermana mayor también tiene discapacidad, “siempre me han transmitido el mensaje de que mi esfuerzo va a ser el doble pero tiene que resultar como el de los demás”
 
Superada la etapa dura de la adolescencia y la llegada a Cáceres, con todo lo nuevo que eso supone viniendo de un pequeño pueblo, tras lograr incluso terminar la carrera y con el título de “Derecho” en sus manos, Alfonso se dispuso a lograr un empleo a través de unas oposiciones. Comenzó a estudiar duro, pero en su camino se cruzó el CERMI, al menos una parte del CERMI que captó su atención: “al ver que existía una asesoría jurídica del CERMI Estatal me pregunté por qué no podía haber una en el ámbito autonómico, se lo propuse al presidente del CERMI Extremadura y al parecer causó buena impresión en Madrid. En septiembre de 2007 empecé a trabajar como asesor jurídico en CERMI Extremadura por  cuatro meses, hasta ahora, ocho años después. Luego se fue la directora gerente y ocupé su lugar además de la asesoría jurídica”.
 
Alfonso confiesa su interés por la defensa de los derechos de las personas, por la igualdad, “siempre me ha gustado ese mundo, me siento realizado luchando por los derechos de las personas con discapacidad, aunque se logre un granito de arena ya me siento feliz, la verdad”.
 

Una visión plural

 
Alfonso Cortés, presidente de Cocemfe Cáceres y gerente de CERMI ExtremaduraNada más llegar al CERMI Alfonso descubrió un mundo nuevo, o más grande: “Aprendí mucho. Me hizo tener una visión mucho más plural que la que tenía sobre la discapacidad, conocí discapacidades que no conocía, o que creía conocer. El CERMI tiene una cosa muy positiva para mí y es esa, que el enfoque de la discapacidad es mucho más plural que el que yo tenía antes de entrar en esta entidad. Ahora siempre tengo la visión de todas las discapacidades”.
 
Y un trabajo por delante que le apasiona. En la asesoría jurídica realiza labores que siempre le han parecido fundamentales, esa defensa de los derechos o esa orientación necesaria para personas que no conocen esos derechos. Aunque es aquí donde Alfonso ha vivido los momentos más complicados: “hay consultas jurídicas muy difíciles, de gente que está sin un duro, con muchos problemas. A veces te pones en su piel y sufres un poco”.
 
Y como gerente del CERMI debe pelearse también con la dura realidad, con la actual crisis que todo lo invade; un tema que también le ocupa en la presidencia de Cocemfe Cáceres, donde debe asumir la responsabilidad de sacar adelante una entidad en la que trabajan nada menos que 60 personas. 
 
A Alfonso, en general, le ocupa y le preocupa todo lo que abarca el mundo de la discapacidad, como es el problema de la accesibilidad, que considera prioritario: “hay que avanzar en la accesibilidad, sin quedarnos solo en las barreras arquitectónicas, hay que pensar en las nuevas tecnologías, en todo tipo de accesibilidad, me apasionan todos esos temas de las ‘smartcities’, y eso es una inversión para toda la sociedad”.
 

El difícil camino del empleo

 
La educación y el empleo son los otros grandes retos que debe estudiar y afrontar: “el empleo es un tema preocupante. Ya no solo sensibilizar al tejido empresarial y luchar por la supervivencia de los CEE, lo importante es que exista una buena formación y a veces no llega a las personas con discapacidad, ya sea por falta de apoyos y en otros casos por las inquietudes propias de cada persona”.
 
Sin embargo, hay aspectos que todavía pueden mejorar bastante, como explica el propio Alfonso: “haría falta sensibilizar de verdad al tejido empresarial, que no solo cumplan porque existen bonificaciones, que ese caramelo en la boca se les pone y vale, pero también hay que convencerles un poco más de que dentro de una persona con discapacidad se encierra un gran potencial para trabajar. Esto es cuestión de ir avanzando, lograr que sea como el estribillo en la música, que es pegadizo. Las leyes al final son costumbres y la costumbre impera más que alguna ley”.
 
Además, el empleo tiene otras facetas que conviene trabajar, al menos estudiar para posibles mejoras, como explica Cortés: “el empresariado en Extremadura está sensibilizado y hay proyectos de inserción laboral en los que se está trabajando bien, pero luego te pones a mirar datos y la mayor parte de personas con discapacidad están dentro del empleo protegido, no del ordinario y eso me dice que debemos insistir en ese trabajo de campo”.
 
En definitiva, Alfonso Cortés resume estas inquietudes poniendo un ejemplo muy claro: “las personas con discapacidad tienen que formarse y acceder a un trabajo adaptado a sus capacidades. Yo nunca voy a intentar trabajar como piloto, ¡lógicamente! Pero hay que tratar de llegar a lo que puedas y saber qué puedes hacer y qué no puedes hacer”.
 
Alfonso Cortés tiene 34 años y mucho trabajo por delante, porque como asegura “hemos dado un  paso muy grande en poco tiempo y ha sido todo muy rápido”. De ahí que haya que seguir luchando por mejorar algunas cosas y alcanzar otras. “Nos hemos convertido en prestadores de servicios y tenemos además empresas grandes, con numerosos trabajadores y para estar al día con ellos a menudo pedimos créditos porque la administración no siempre paga a tiempo. Las entidades dependemos de subvenciones, hacemos el trabajo de la Administración, dignamente hecho, pero somos rehenes de esa administración. Hay que reinventarse y buscar otras fuentes de financiación y te prometo que yo me como la cabeza todos los días… Además, hemos logrado muchos servicios pero los padres se sienten con muchos derechos y han perdido un poco la perspectiva de las obligaciones y las entidades de la discapacidad hemos caído en el error de tutelarlos excesivamente, por eso insisto en la importancia de empoderar a las personas con discapacidad. O sea, hay que darles la caña y enseñarles a pescar. Hemos incurrido en un error de paternalismo. Ha sido muy rápido todo”.
 
  • facebook
  • twitter
  • linked in
  • enviar a un amigo
  • imprimir noticia

Con el apoyo de:

  • Logotipo de El Goberno de España - Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Secretaría de estado de servicios sociales. Abre una ventana nueva.
  • Logotipo de la Fundación ONCE. Abre una ventana nueva.
  • CERMI. Innovación social en discapacidad. Abre una ventana nueva.
  • Logotipo de El Goberno de España - Ministerio de Asuntos sociales, unión europea y cooperación. Abre una ventana nueva.
  • Logotipo de la Hablamos de Europa Abre una ventana nueva.

    ¿Dónde estamos?

    Calle Recoletos, 1 Bajo, 28001 Madrid - España