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CERMI.ES semanal el periódico de la discapacidad.

viernes, 31 de mayo de 2013cermi.es semanal Nº 81

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"4,32 millones de personas con discapacidad,
más de 8.000 asociaciones luchando por sus derechos"

Entrevista

Miguel Paraíso, Comisionado de CERMIS Autonómicos

“Ahora mismo nuestro trabajo es de cohesión porque no queremos que se sufra más en la discapacidad”

25/05/2013

Blanca Abella

Su trabajo es fortalecer la unión de distintas plataformas, nada menos que 19, y enlazar el CERMI Estatal con las plataformas territoriales. Debe coordinar, orientar, asesorar, apoyar, establecer sinergias entre CERMIS Autonómicos y colaborar para lograr una atención adecuada por parte de las Administraciones. La crisis lo ha empeorado todo y la solución que aplica Miguel Paraíso como Comisionado es la cohesión, el refuerzo del trabajo desde la fuerza que otorga la unión de todas las entidades de la discapacidad.

¿Cuál es la dinámica de su trabajo como Comisionado de CERMIS Autonómicos?

El trabajo ordinario es el mantenimiento de un diálogo fluido con todos los CERMIS para ir conociendo su situación en cada momento, y después acompañarles en los momentos más relevantes , como puede ser un asamblea, un comité ejecutivo, incluso alguna movilización social en contra de los recortes, como ha habido hace poco.  Acompañándoles y respaldándoles. Estábamos para los momentos ordinarios y luego para las urgencias.

Sabemos las dificultades que eso tiene, dada el entramado de comunidades autónomas, de ritmos, de diferencias en las políticas que se están prestando, de los presupuestos… pero dentro de eso intentamos trabajar para que sea lo más homogéneo posible.

"Queremos ser colaboradores y avanzar pero si las Administraciones no hacen su papel, tenemos que decirlo y pasamos al papel de reivindicación"

¿Cómo fue su labor a la hora de respaldar a los CERMIS recién creados en sus respectivas comunidades autónomas?

Desde el año 1997 nos tocó toda la constitución de los CERMIS ya que en un primer momento la gente no se conoce o no han trabajado juntas y ese proceso de ajuste y ayudas contó con nuestra colaboración. Ahora estamos en una segunda fase donde ya está hecho lo interno y toca trabajar con lo importante, en la colaboración con las Administraciones para nuevos proyectos, o bien para reivindicaciones a la hora de reclamar lo que no se cumple o cuando falta sensibilidad o incluso cuando hay ausencia de derechos que hay que reclamar. Principalmente queremos ser colaboradores y avanzar pero si las Administraciones no hacen su papel, tenemos que decirlo y pasamos al papel de reivindicación.

"Las asociaciones se están viendo obligadas en muchos casos a cerrar, a no pagar a sus trabajadores o no prestar servicios, lo que está provocando una asfixia absoluta"

Trabaja para la cohesión entre CERMIS Autonómicos, ¿cómo se realiza esa difícil tarea ante realidades tan distintas?

Es ahora precisamente el trabajo que más hago porque con la crisis, los recortes y la virulencia actual, las asociaciones se están viendo obligadas en muchos casos a cerrar, a no pagar a sus trabajadores o no prestar servicios, lo que está provocando una asfixia absoluta, y en estos momentos de nerviosismo se está generando mucha vorágine y nuestro papel es de tranquilizar y de ayudar, de mantenernos unidos.  Ahora mismo nuestro trabajo es principalmente de cohesión, porque no queremos que se sufra más en la discapacidad.

Uno de los efectos de la crisis podría ser precisamente ese, la división entre las entidades de la discapacidad.

Sí, eso sucede en parte, porque hay pequeñas asociaciones que cuando ven que las ayudas económicas no están llegando, en momentos malos no recurren a las plataformas superiores que pueden representarles e intentan directamente conseguirlo antes. De esa forma parece que va bien, pero no es así, porque no tienes la fuerza de los grandes movimientos, por eso estamos intentando que los CERMIS se pongan por delante de ese movimiento de reivindicación, de SOS Discapacidad, que no es un lema sacado de la nada, es la realidad, se está sufriendo mucho, y con ese SOS el CERMI intenta que otros no tengan que hacer un papel de reivindicación que a lo mejor no saben hacer.

 "El movimiento civil, las entidades de la discapacidad están haciendo, por delegación, un trabajo de la Administración, ¡y en muchas ocasiones ni pagan!" 

¿Cómo se logra mantener una buena interlocución con los representantes de las Administraciones y al mismo tiempo reclamar e incluso movilizarse contra sus políticas de recortes o impagos?

Es muy difícil porque hay que caminar sobre el alambre. Pero hemos hecho un protocolo que pretende agotar todas las vías de diálogo. En una primera fase se prima el diálogo y la colaboración, intentándolo por todas las vías y fórmulas posibles, pero con un plazo que si se agota da paso a la fase de reclamación. Si no se nos atiende, cuando nuestra gente es la más necesitada, la que más atención precisa, la que ha llegado en último lugar al alcance de sus derechos y hay que poner más atención en esto. Siempre hay otros lugares donde recortar, que no en los más débiles o vulnerables, donde más se precisa. El movimiento civil, las entidades de la discapacidad están haciendo, por delegación, un trabajo de la Administración, ¡y en muchas ocasiones ni pagan!


Ahora mismo nos deben 150 millones de euros en toda España, por un trabajo que es de la Administración, que hacemos nosotros por la Administración.  Hemos llegado hasta 300 millones de deuda, pero este año gracias a la presión del CERMI logramos reducirlo a la mitad, pero incluso todavía muchas entidades se ven obligadas a no pagar a sus trabajadores o despedirlos, cerrar… hay situaciones dramáticas que ahora mismo se sostienen por donaciones, aportaciones voluntarias o porque los trabajadores colaboran de manera altruista. Ese trabajo está ahora mismo en riesgo y la situación es muy delicada.

Otro de los efectos temidos de la crisis es la amenaza de nuevas formas de gestión de los servicios, como que las administraciones contraten a entidades privadas para ofrecer los servicios que ahora ofrecen las entidades de la discapacidad. Esto ya está ocurriendo en algunas comunidades autónomas.

No se entiende que los que más saben de esto son las propias entidades de la discapacidad, que viven con ellos y tienen la experiencia ya acumulada. Muchas veces se contrata gestión externa, que al final tiene una finalidad lucrativa, económica y que pone en un segundo plano la prestación social, y ganar dinero pasa a un primer plano.

En algunos ayuntamientos se lleva a efecto este sistema, contratando a gente externa al mundo de la discapacidad, se tiende a la profesionalización de los servicios y se pierde la sensibilidad en la atención, la voluntariedad que se ha generado en las entidades de la discapacidad, que no tienen ánimo de lucro y su finalidad es social.

"No hay una homogeneidad en las políticas ni siquiera entre los que pertenecen a un mismo signo y no puede ser que por vivir en el País Vasco ahora mismo tengas muchos más servicios y la discapacidad esté mejor atendida"

¿Es el momento de un cambio también en las entidades de la discapacidad, en su gestión o financiación?

Sí, no se entiende que dependiendo de la Administración, ya sea local, regional o estatal, unos concierten los servicios a través de convenios, otros con subvenciones, conciertos… no hay una homogeneidad, ni siquiera entre los que pertenecen a un mismo signo político. Y no puede ser que por vivir en el País Vasco ahora mismo tengas muchos más servicios y la discapacidad esté mejor atendida, porque al final estás obligando a las personas con discapacidad a desplazarse a distintas comunidades autónomas buscando el mejor servicio.

Como experto en temas autonómicos ¿cómo valora la situación de Valencia, que está considerada como la peor comunidad autónoma en su gestión actual de la crisis ante la discapacidad?

En cuanto a la deuda adquirida Andalucía es la peor, con unos 50 millones de deuda. Valencia con unos 20 millones de deuda; luego Castilla-La Mancha y luego Cataluña, Madrid y Galicia, con unos 10 millones. De ahí para abajo ya serían menores deudas. En Andalucía, sin embargo, las leyes y la cuestión de política social está más avanzada y es en Valencia donde lógicamente hay más problemas, porque siempre hemos tenido que estar reivindicando y hemos tenido que estar detrás de la Administración, que es poco colaboradora en ese sentido, y en cuanto a la Ley de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia está siendo desastroso y muy dificultoso. 

"Nuestra acción principal es conseguir normativa, que es lo que a la larga más protege al individuo final, que es la persona con discapacidad" 

Algunos CERMIS Autonómicos han logrado una gran representatividad en sus regiones llegando incluso a conseguir que se cree una Comisión de Discapacidad en sus parlamentos, ¿colabora como comisionado en esta tarea?

El equipo del CERMI Estatal viene a ayudar, apoyar y asesorar a los CERMIS en temas jurídicos, económicos, legislativos, y una de las líneas importantes de nuestra acción es arrancar normativa, porque al final las leyes, los decretos, respaldan nuestras peticiones. Una vez que se promulga una ley, como ha pasado recientemente con la Ley de igualdad de oportunidades de Castilla y León, nuestro trabajo ya solo consiste en hacer un seguimiento para que se aplique, no tenemos que estar siempre con el martillo. Nuestra acción principal es conseguir normativa, que es lo que a la larga más protege al individuo final, que es la persona con discapacidad.

Para todo ello en el CERMI Estatal tenemos un equipo que recibe documentación o informes de los autonómicos para poder darle nuestra opinión o sugerencia. Es un trabajo de doble vía, nosotros les damos consejos o sugerencias, pero luego ellos toman las decisiones que consideran oportunas.

El CERMI Estatal y usted, como comisionado de CERMIS Autonómicos, son los grandes nexos de unión entre todos ellos, ¿qué otros lazos unen a los CERMIS entre sí?

En el propio Comité Ejecutivo, en el CERMI Estatal, hay cuatro representantes de CERMIS Autonómicos,  que se votan cada cuatro años en las elecciones. Yo soy el enlace del CERMI Estatal con los CERMIS autonómicos, y esos cuatro representantes son el enlace de los 19 CERMIS autonómicos con el CERMI Estatal. El comisionado adjunto, que es Luis Javier Alonso Calzada, y yo, trabajamos con esos cuatro representantes de los CERMIS para conocer las situaciones que viven.

¿Se comparten buenas prácticas y ejemplos entre los CERMIS autonómicos?

Sí, eso es importantísimo porque nosotros somos de los que pensamos que muchas cosas están ya inventadas y lo que hay que hacer es intercambiar experiencias, documentación… hay una comunicación muy fluida desde el CERMI Estatal, porque tenemos un envío puntual a todos los CERMIS Autonómicos con todo lo que hacemos y los CERMIS Autonómicos también nos comunican lo que hacen. Todos los días se generan cuatro o cinco correos entre unos y otros y eso es muy válido para que los CERMIS conozcan lo que otros ya han puesto en marcha.

"Nos proponemos trabajar diariamente en la cohesión y que las entidades se vayan agrupando, que haya pocas, pero fuertes"

¿Cuál sería la situación ideal que deben alcanzar los CERMIS Autonómicos en un futuro próximo o lejano?

Los CERMIS Autonómicos se crearon cuando se transfirieron determinadas competencias a las comunidades autónomas, para que se trabajara esos temas de manera más intensa en cada comunidad. Cada vez hay que trabajar más en cada territorio y eso nos obliga a estar mucho más coordinado porque la diversidad de situaciones es importante. Lo ideal es que los CERMIS estén mucho más asentados, pero la discapacidad es muy diversa. Ya era muy diversa antes de que se crearan los CERMIS Autonómicos, ya que las entidades no son las mismas en Valencia, que en Castilla-La Mancha o Navarra. En una comunidad autonómica determinada, COCEMFE es quizá la entidad que más representa a la discapacidad, en otra es quizás FEAPS, en una comunidad no existe una que sí existe en otra… hay una diversidad importante.  Es decir, se complica por lo nuestro, por las entidades de la discapacidad, pero luego también se complica por la Administración, porque incluso entre comunidades del mismo signo hay diferencias, así que no te cuento cuando son de distinto signo. Es complejo y difícil llegar a un ideal.  Nos proponemos trabajar diariamente con intensidad fuerte en la cohesión y en ir regularizando las cosas, en que las entidades se vayan agrupando y que haya pocas, pero fuertes, que no estén atomizadas porque muchas veces eso no ayuda. Es un trabajo que costará, pero somos jóvenes.

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